October 13th, 2008

“Gracias, gracias, pueblo de Quillota”

Posteado por Pablo

Solía decir mi abuela, ante la mirada absorta de quienes fuéramos los que la rodeábamos en ese momento. Nunca supimos qué significaba la frase, nunca supimos de dónde venía. Pudimos imaginar, algunas veces, que era una frase que dejó resonando en su cabeza por siempre algún artista fantástico, algún político genial o algún sencillo viajero.

Digo gracias porque cierro este boliche. Me mudo a www.traidores.org/pablo (que era la dirección original de este mismo blog, y que ahora ya no lo es, por esas cosas mágicas de la Arpanet). Prosigo mis notas allí.

Salud y Revolución Social.

September 13th, 2008

“La uniformidad es la muerte. La diversidad es la vida” - M. Bakunin

Posteado por Pablo

A.D.

He estado trabajando durante los últimos días en el blog de Acción Directa Ediciones, colectivo de propaganda anarquista que se hace cargo de la publicación de la Revista Acción Directa. Como suelen ser las cosas en wordpress para usuarios más o menos limitados, el diseño fue sencillo: ocupar un esquema predeterminado y simplemente cambiar cosas pequeñas. La parte más larga fue el escaneo de las revistas para tenerlas disponibles en pdf. Pronto debería estar todo el resto de la información sobre distribución de la revista, los folletos editados y el material que el colectivo distribuye.

El sitio, a mi parecer, está quedando bien; simple, cómodo, hasta bonito. Esperemos que signifique una ampliación del alcance del buen trabajo que ha estado haciendo Acción Directa desde el 2006.

Visiten el sitio. Póngalo en sus links. Enviénselo a sus amigos y familiares. Lean Acción Directa.

September 9th, 2008

De venir, viene.

Posteado por Pablo

Estoy pensando seriamente en cambiarle la cara a este sitio. Y aprovechar de actualizar el software de Wordpress.
Fernández se me adelantó en usar Inmanencia como nombre de blog. Aunque él se lo merece más que yo. Sin dudas.

Quisiera que Arenas también tuviera uno. Para saber qué tipo de cosas escribiría en un sitio web. Aunque es probable que sólo escribiría de su odio/indiferencia por los blogs, los fotologs, y lo que se le parezca.

O que Feuerhake actualizara más seguido. Que pusiera por escrito todas esas cosas que calla.

Que Joaquín supiera que lo quiero aquí sólo por un día. Para darnos un abrazo y decir “hemos vuelto”. A esos días en los que el centro del mundo se desplegaba ante nosotros como el lugar de un ritual creativo cotidiano. A esos lugares en los que cada palabra valía tanto como una enciclopedia. A este reencuentro, como siempre supimos que iba a ser.

Volveré con más, ahora que he encontrado el camino.

September 5th, 2008

p-a.

Posteado por Pablo

He tenido durante muchos años una relación significante con la música que escucho. A diferencia de E., que lee y se aprende las letras, yo usualmente las trago y tarareo su sonido, captando solo frases que me hacen pensar que más de una vez estoy dejandome afectar por la melancolía con una canción alegre, o arrojándome a la nostalgia con una canción más bien abstracta. Pero es sabido que las cosas han cambiado por estos lados. Uno de esos cambios, éste: ponerle atención a las letras.Y como tantas cosas en los últimos años, gracias a Kind of Like Spitting (y vía KOLS, a Phil Ochs. Y vía Phil Ochs, a Bob Dylan).

Debería estar dedicando un escrito largo y sentido a Joaquín Cáceres, sobreviviente del horroroso Chile que asienta su culo en tierras valencianas por estos días, pero sé que entenderá la necesidad de postular un uso significativo de ciertos versos.

Así, entonces, dos excelentes muestras de lo que yo quisiera empezar a llamar una actitud post-amor. O dicho de otro modo: el amor no es sino la retórica del matrimonio burgués, y vendrá algún día en que la humanidad se burle deconstructivamente de esta pobreza espiritual que llamamos amor.

Todo esto para darle forma a una identificación. Para darle identidad a una formación.

Uy, qué críptico.
Uy, qué irónico.

* The Magnetic Fields, I don’t really love you anymore (cover de Kind of Like Spitting)

True, I’d give my right arm
To keep you safe from harm
And true, for you, I’d move to Ecuador
And I’d keep a little farm
Chop wood to keep you warm
But I don’t really love you anymore

I don’t have to love you now if I don’t wish to
I won’t see you anyhow if that’s an issue
Because I am a gentleman
Think of me as just your fan
Who remembers every dress you ever wore.
Just the bad comedian
Your new boyfriend’s better than
‘Cos I don’t really love you anymore.

There’ll be someday when your eyes do not enthrall me,
I’ll be numb but realize you’ll never call me.

‘Cos I’ve read your horoscope
And now I’ve given up all hope
So I don’t really love you anymore
‘Cos I’ve read your horoscope
And now I’ve given up all hope
So I don’t really love you anymore.

* Bob Dylan, It ain’t me, babe (este habría que cantarlo en tiempo pasado, dependiendo de las circunstancias)

Go ‘way from my window,
Leave at your own chosen speed.
I’m not the one you want, babe,
I’m not the one you need.
You say you’re lookin’ for someone
Never weak but always strong,
To protect you an’ defend you
Whether you are right or wrong,
Someone to open each and every door,
But it ain’t me, babe,
No, no, no, it ain’t me, babe,
It ain’t me you’re lookin’ for, babe.

Go lightly from the ledge, babe,
Go lightly on the ground.
I’m not the one you want, babe,
I will only let you down.
You say you’re lookin’ for someone
Who will promise never to part,
Someone to close his eyes for you,
Someone to close his heart,
Someone who will die for you an’ more,
But it ain’t me, babe,
No, no, no, it ain’t me, babe,
It ain’t me you’re lookin’ for, babe.

Go melt back into the night, babe,
Everything inside is made of stone.
There’s nothing in here moving
An’ anyway I’m not alone.
You say you’re looking for someone
Who’ll pick you up each time you fall,
To gather flowers constantly
An’ to come each time you call,
A lover for your life an’ nothing more,
But it ain’t me, babe,
No, no, no, it ain’t me, babe,
It ain’t me you’re lookin’ for, babe.

August 22nd, 2008

¿Qué significa hacer filosofia? Notas para inaugurar un debate.

Posteado por Pablo

[Este texto fue leído hoy como presentación inaugural del Ciclo de Debates: “¿Qué significa hacer filosofía?”, organizado por la Asamblea de Estudiantes de Filosofía de la Universidad ARCIS, que comienza hoy y se prolonga hasta el 9 de Octubre]

¿Qué significa preguntarse por lo que significa hacer filosofía? ¿Qué significa considerar a la filosofía como una práctica y hacerse esta pregunta al interior de una “escuela” de filosofía, al interior de una “universidad” que insiste en plantearse como reflexiva y crítica? ¿Qué significa organizar un ciclo de discusión en torno a la filosofía como problema práctico en la época del saber como mercancía? Para inaugurar estos debates es necesario intentar una respuesta a estas preguntas.

La iniciativa de un ciclo de debates entre profesores y profesoras de filosofía surge en el seno de la Asamblea de Estudiantes de Filosofía como una doble necesidad.

Como es natural en una escuela de filosofía, coexisten en ella diversas escuelas, corrientes, perspectivas filosóficas, que toman posición a partir de lugares tradicionales (como los ejes Anglosajón y Continental) o de ubicaciones más típicamente contemporáneas (Modernidad, Postmodernidad, etc.). Estas escuelas dentro de la escuela no sólo coexisten, sino que además producen constantemente una serie de discusiones tácitas entre las distintas cátedras a las que asistimos como estudiantes. En un momento en que la idea misma de una línea filosófica claramente definida en nuestra escuela está sometida a los golpes cotidianos de las reestructuraciones a nivel institucional, este Ciclo de Debates aparece como una posibilidad para volver explícitas esas discusiones tácitas, y poner sobre la mesa el diálogo que se da a espaldas de sus emisores, bosquejando parcialmente una línea compuesta de líneas. Nos impulsa un deseo que puede terminar siendo circense si no se definen sus límites: enfrentar a nuestros profesores en mesas de discusión, para que bajo el signo de una pregunta concreta surjan las diferencias y las similitudes que nos permitan articular nuestro propio desarrollo conceptual, enriqueciendo la función pedagógica de cada ramo a partir de un lugar fuera de la sala que no necesariamente sea la mesa del bar o los pasillos de la universidad.

Al mismo tiempo, como Asamblea de Estudiantes de Filosofía nos mueve un deseo más explícitamente político que el anterior. Somos testigos y partícipes de una crisis generalizada de la educación como factor de la vida social de nuestra sociedad. La pobreza de la vida escolar y universitaria, que se expresa entre otras cosas en la precariedad de las condiciones de trabajo y estudio, y en la casi inexistente vida comunitaria en las instituciones educativas, no ha dejado de hacerse presente en nuestra universidad. El escenario ha sido descrito de manera insistente por los críticos progresistas de los conflictos educativos actuales: el neoliberalismo pone en crisis la responsabilidad educativa del Estado, y el posicionamiento estratégico de las comisiones acreditadoras anuncia una inminente dictadura de la lógica de la calidad y la excelencia que podría minar las bases tradicionales de lo que conocemos como universidad, un proceso que ya se haría patente en la indistinción entre universidad estatal y universidad privada. En ese sentido, el diseño de las universidades, la nuestra incluida, comenzaría a verse dirigido por criterios ajenos a lo propiamente académico, como la pertinencia de ciertas profesiones en el mercado laboral. Para nosotros, en cambio, lo propiamente académico no está nunca desconectado de las condiciones sociales y políticas. La ingeniería educativa de hoy sólo pone de manifiesto la falsedad del imaginario ilustrado del estado-nación moderno, mostrando que bajo el telón de la autonomía cultural de la universidad siempre estuvo la mano invisible de los poderes fácticos capitalistas o burocráticos. En este sentido es que una pregunta por el quehacer filosófico es plenamente solidaria de una pregunta por el vínculo entre saber y poder, y por las condiciones complejas según las cuales se piensa el sentido de la educación.

Nosotros nos encontramos en una situación particular: nuestra escuela ha sido descontinuada, hace dos años que no ingresan alumnos, y el futuro no parece prometer mejoras. En estas circunstancias, puede sonar extraño que los estudiantes estemos organizados en torno a lo más aparentemente innecesario, discutir sobre filosofía. Pero estamos conscientes de esa extrañeza, y hemos organizado este ciclo a propósito de eso. Creemos que discutir sobre filosofía siempre ha sido discutir sobre las condiciones institucionales de un pensamiento, y sabemos que bajo la apariencia de lógicas, estéticas, epistemologías y ontologías siempre hay posiciones sociales, culturales, sexuales y políticas claramente situadas y cuyas raíces siempre pueden rastrearse con un cierto esfuerzo intelectual.

Además, nuestra pregunta está llena de intenciones. Preguntar por lo que significa hacer filosofía no es lo mismo que preguntar por lo que es la filosofía, o por el rol del filósofo en nuestra sociedad. Es decir, preguntamos no sólo por su esencia, sino también por su situación histórica, por su proyección política, por su valor pedagógico. Concebir la filosofía como una práctica, como algo que se hace, y no solamente como los problemas que juntos llevan el nombre de “filosofía”, abre la pregunta al viejo horizonte de la historia, deja que el debate sea invadido por la incómoda insistencia de la historia por situar cada cosa y hacer explícitas sus filiaciones políticas y económicas a cada momento. Preguntamos por lo que significa hacer filosofía, y estamos dando una respuesta inmediatamente. Esa es una de nuestras consignas: ninguna filosofía fuera de su tiempo, ninguna filosofía fuera de la historia.

“¿Qué significa hacer filosofía?” es una pregunta política. Es una pregunta que la filosofía se hace a sí misma desde un margen, desde el umbral que apenas es capaz de distinguir entre lo social y lo filosófico. Más aun, es una pregunta que quienes estudiamos o trabajamos en filosofía debemos hacernos para reconocer la ubicación crítica de nuestro quehacer. Creemos que esta reflexión es necesaria llevarla a cabo en nuestro contexto universitario particular, cuya anunciada disolución nos obliga a preguntarnos por el valor y las posibilidades de nuestro trabajo como miembros de una escuela de filosofía. En este sentido, este ciclo pretende impulsar un movimiento que consideramos urgente y necesario: vivir la reflexión enfrentada, la discusión de nuestro trabajo cotidiano, y la comunidad filosófica, con todas las contradicciones que la hacen ser.

August 7th, 2008

Esos ríos que podemos llegar a ser.

Posteado por Pablo

“La revolución social procede de la evolución. Cuando esta última va a estrellarse contra las instituciones sociales que le cierran el paso, se transforma en revolución.

Semejante al río cuyas aguas se deslizan por el llano, sin corriente perceptible, siguiendo insensiblemente su camino, pareciendo adormecerse bajo los cálidos rayos del sol que lo iluminan y calientan, haciendo brillar con sus caricias cual un grandioso espejo la tersa superficie de sus aguas, así la evolución transforma las idas y cambia poco a poco las costumbres, de una generación a otra, sin que los individuos lo noten en el breve espacio de su vida. Pero si sus costumbres, tendencias y aspiraciones cambian, permanecen inmóviles las instituciones fundamentales y estalla el conflicto.

De igual manera se desplega el río libremente; mas, héte ahí que al final de la llanura, allá lejos, elévanse sus márgenes y se estrechan de pronto y sin transición obligan al río a apretar sus ondas, a canalizar su corriente. Ese lago antes tranquilo, inmóvil en apariencia, apresura su marcha; las ondas rugen contra los obstáculos que obstruyen el cauce, se quiebran en las peñas que detienen su curso, derriban las riberas que las aprisionan, arrancan los materiales, que les servirán para asaltar otros obstáculos más sólidos. Y el río tranquilo e inofensivo truécase en un torrente tumultuoso que todo lo arrasa a su paso.

Esto es lo que los gobernantes no han sabido comprender; y por eso (fieles a su papel, dicho sea de paso), siempre han intentado poner obstáculos a la corriente de las ideas regeneradoras, para obligarla a encauzarse entre los diques alzados por su ignorancia. Y cuando irritado el río y más poderoso que sus obstáculos, los barre, derrumbando los muros que aquéllos creían ser tan firmes, la ceguedad de esos ignorantes es tan profunda que la emprenden contra el río; sin advertir que la catástrofe sólo es el resultado fatal y necesario de sus trabajos de contención y que el desastre deben achacarlo a su torpeza y no a las aguas que sólo desean fertilizar el suelo”

Jean Grave, La Sociedad Futura
F. Sempere y Compañía Editores
Traducción de Constantino Piquer
El texto es de 1895, la traducción también
Estos párrafos son de las páginas 7, 8 y 9

Los vendedores de libros usados no tienen idea de las joyas que están en sus estantes de “Oferta a $1000″

August 3rd, 2008

Buenos Aires, Luis Saenz Peña, segunda semana

Posteado por Pablo

De tanto caminar me quedé sin lugar para sentarme a repasar el día y publicarlo aquí. Salgado Boza, pese a su necedad con respecto a mi estilo, me impulsó a retomar la tarea.  Considerando que me quedé mudo desde el día 9 hasta el día 13, y que la cronología de los hechos no es relevante, seguiré el ritmo de mi memoria para relatar los crímenes y pecados de esta semana.

Creo que lo mejor de la semana fue José, un anarco-veterano de la Biblioteca José Ingenieros, experto en apodos de viejos libertarios y excelente bibliotecario. Ayer estuve por allá y luego de que me retara más de una vez por sentarme a leer en los lugares más oscuros (y ambas veces fue a prenderme la luz para no quedarme ciego), estuvimos conversando un rato. Me recordó a mi abuelo, pero más que nada por lo viejo. José debe tener por lo menos ochenta años. Y la serena lucidez de un adulto en su mejor momento.  Hablamos de filosofía, de ortografía, de electrónica, de los anarquistas antiguos, de los anarquistas jóvenes, de Chile y Argentina, de la charlatanería académica, de Carlo Cafiero y Carlos Malato, de mi tesis de filosofía, entre otras cosas. Se despidió amorosamente levantando su bastón, felicitándome por viajar en avión (”que de otra forma te demoras tanto que la barba te crece hasta el suelo”), y diciendo “Salud, compañero”. Quisiera haberme quedado dos horas más, pero era tiempo de irse a casa. Una razón más para volver a Buenos Aires.

Hoy estuve con Christian Ferrer, autor del ya conocido libro “Cabezas de tormenta”, bella colección de artículos sobre anarquismos y anarquistas (se puede descargar aquí).

[Paréntesis: regreso de Buenos Aires, y termino escribiendo en Santiago, Merced 32]

Christian Ferrer es una de esas personas que hablan como escriben. Y considerando que Ferrer escribe bastante bien, escucharlo hablar es una experiencia literaria.  Los temas fueron, por supuesto: peronismo (y peronistas), anarquismo (y anarquistas), Chile, Argentina, sus libros, mis ideas de libros o revistas, el futuro. Nos encontramos en el bar Sofía, eso estuvo sintomático.

Creo que me quedé sin escritura. Si alguien quiere saber algo más (mis reflexiones sobre la vida en Buenos Aires, mi impresión del judaísmo ortodoxo callejero, el infinito catálogo de lapsus en el subte, en los colectivos o en la calle, o la lista exacta de los libros que traje para la biblioteca de Emma Goldman), comuníquese conmigo y truecamos un café por historias. Si me acuerdo de algo más, las escribiré como memorias, y ya no como crónicas de actualidad reciente. Quizás esas le gusten más a Salgado Boza. Puede que la bruma de la memoria tiña de razón literaria mis escupos noticiosos propiciados por el casi aquí y ahora.

Subí las últimas fotos al flickr. Aunque C. diga que son buenas, yo sigo opinando que son fomes. Y muy pocas.

Nos vemos en Lima en Noviembre.

July 28th, 2008

Buenos Aires, Luis Saenz Peña 562, día 7 & 8

Posteado por Pablo

Ayer y hoy dormimos hasta tarde, una vez más. Aprovechando el fin de semana de vacaciones, circunstancia que tiende doblemente al descanso y el relajo.  Vino Alita (amiga de Antonia, véase flickr) y fuimos a Parque Rivadavia, en busca de libros. Y aunque había planeado que esta semana que viene fuera la semana de compras, no pude resistirme con algunas cosas. Los libros adquiridos son los siguientes:

- Jean Hyppolite, Introducción a la filosofía de la historia de Hegel

- G.W.F. Hegel, Principios de la filosofía del derecho

- Henri Lefebvre,  Los marxistas y la noción de estado

- Rodolfo Rocker, Bolshevismo y anarquismo (edición de 1922)

Me parece que son joyitas, considerando además que están como nuevos y que sumando y restando cada uno costó alrededor de 2500 pesos chilenos. Espero volver a los stand del parque durante la semana, porque me quedaron pendientes al menos dos libros (”Tres estudios sobre Hegel” de Theodor W. Adorno y “El joven Hegel” de György Lukács). Sí, la cosa está un poco cargada a Hegel estos días. Parece que la tesis se perfila con una mortal tríada H-B-B: Hegel + Bakunin + Bookchin. Suena perfecto, pero aterrorizantemente perfecto. Dialéctica, dialéctica revolucionaria, naturalismo dialéctico, anarquismo dialéctico. Por ahí.

De vuelta a casa decidimos comer, y preparamos una pizza, y quedó bien. Pero más avanzada la noche, con la ayuda de Coti, la hermana de Alita, decidimos hacer algo dulce. Pensamos primero en panqueques, pero no teníamos una sartén adecuada. Los panqueques devinieron un queque, bastante apetecible a la vista, pero impresionantemente raro al tacto. Parece que la mezcla de la levadura, los huevos y la margarina tuvo un extraño efecto, y la masa quedó como una cosa bien gelatinosa, entre flan y masa cruda. Por fuera parecía el queque perfecto, por dentro era incomible. Intentamos comerlo con manjar, pero no era mejor. Decidimos volver a meter unos pedazos al horno, esperando que se cocinara más y mejor, pero quedó igual. Hay una foto del resultado final. En algún momento la subiré. Por lo menos lo intentamos, eso estuvo bueno.

Hoy volvimos a repetir los chascarros de cocina. La pascualina que hicimos terminó en el piso de la cocina justo cuando la estabamos sacando del horno. Se pueden imaginar el trauma gustativo que eso nos causó. Decidimos recoger del suelo lo que estuviera comestible y desechar el resto. Mi arroz no quedó tan malo, y considerando el hambre, el almuerzo (que fue como a las 6 de la tarde) no estuvo tan malo.

Después de eso vimos [REC], la película española de terror. Bastante cliché, pero aun así nos hizo saltar. Luego, como para pasar el susto, vimos Superbad (extrañamente traducida al castellano como “Supercool”. El traductor de películas lo hizo de nuevo). Es recomendable para entretenerse un rato. Comedia gringa explícita, de esas que bordean la vulgaridad con una inteligencia notable. Después de eso me vine a buscar una red, y los Antonios se quedaron jugando Donkey Kong Country.

Son las 5.05 de la mañana, y recién me da sueño. Tengo que regularizar esto.

PS: Abajo los hombres estúpidos, arriba la fraternidad.

July 26th, 2008

Buenos Aires, Luis Saenz Peña 562, día 6

Posteado por Pablo

Día movido. Fuimos con Anto+Anto a buscar mis zapatillas al Carrefour que queda frente al MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), luego de pasar en el colectivo por el very high barrio de Recoleta, que vendría a ser el equivalente, según yo, de El Golf, o El Bosque Norte, o cosas por el estilo, en Santiago de Chili. Resultó que mis zapatillas, que no son otras que las zapatillas que tiene Antonin, versiones chinas de algún zapato de marca, que lucen y se sienten muy bien, resultó que no estaban, que se habían acabado, que sólo quedaban en tallas pequeñas. Fue una desilusión, porque esperaba por fin poder reemplazar mi calzado deconstruido por algo un poco más esencialista. Me parece incuestionablemente necesario afirmar la posibilidad de unas zapatillas *esencialmente* buenas para poder caminar con comodidad y protegerse del frío y la humedad. There you go, PoMo Academy Awards. No es muy sano deconstruir los propios zapatos. Volviendo a la modalidad insoportable-levedad-de-la-crónica-de-viaje: ante la desilusión, como corresponde en el orden de la sociedad de consumo, surgió la chance de otra compra, y yo, espontáneo y autónomo, además de arriesgado y apasionado, decidí lanzarme a la aventura de hacer la compra. Una chaqueta/parka muy cómoda y que según mis queridos chileno-argentino-franceses, me queda bastante bien. Yo les creí, y todavía les creo. Esto es lo que se llama ir por lana y salir trasquilado, o ir por zapatillas y salir enchaquetado.

Pasando de la frivolidad consumista a la militancia moralizada, hoy también fue el día de conocer la Biblioteca Popular José Ingenieros. Peter Larsen me había invitado a pasar por allí a la hora de la reunión del colectivo de la Biblioteca, y así lo hice. Es un lugar muy agradable, y el salón central está empapelado de libros. La Biblioteca fue fundada en 1935, y puede imaginarse la cantidad de cosas que se coleccionan en 73 años. No revisé con profundidad, porque preferí, igual que en la FLA, conversar con la gente primero y establecer el contacto y la confianza para volver con más tranquilidad a revisar los libros y archivos. Fue muy entretenido estar en una mesa de reuniones en la que sólo tres de nueve personas éramos menores de 30 años. Ya sé que estoy medio obsesionado con este asunto de los viejos, pero no deja de ser notable para mí una situación como ésta. Sobre la mesa habían un montón de publicaciones anarquistas de varias partes del mundo (”Sicilia Libertaria” y “Libertaria” de Italia, “CNT” y “Tierra y Libertad” del Estado Español, son las que recuerdo ahora). Lo mismo que en la FLA, dejé unos libros de regalo en nombre del Grupo Emma Goldman. La segunda edición de las “Crónicas anarquistas…” de Oscar Ortiz, y “Los Anarquistas y el movimiento obrero” de Sergio Grez. Creo que son documentos sobre el anarquismo chileno que no pueden faltar. Estuvo bueno. Estuvo buena el mini-debate sobre el estatuto de la palabra “trashumante”, polémica en torno al título de la próxima edición de Utopía Libertaria. Un libro sobre los crotos libres, que sale anunciado como “En pampa y en la vía” pero terminó llamándose “Anarquismo trashumante”. Según unos, una palabra muy intelectual. Según otros, aun sin ser intelectual, poco apropiada. A mi me parece que tienen que ver el libro “Anarquía ontológica” que editaron en La Sala para curtirse con el título. Voy a volver el jueves al archivo, y a buscar cosas a la biblioteca; además, Peter me invitó a cenar a su casa, dicen por ahí que es fan de Bookchin (”lo quiere más que a Bakunin!”, dijo uno), así que tendremos tema.

También anduve por la FLA de nuevo. Astrid tuvo la gentileza de encontrarse conmigo esta noche, y mostrarme el archivo. Una belleza de archivo, pese al desorden y al estado precario de algunos materiales. Estuve revisando la caja con publicaciones de Chile, en busca de algo sobre la IWW que pudiera servirle a Mario, y sólo encontré algunas revistas de los 90 que nunca había visto (números del Duende Negro, por ejemplo) y unos cuantos periódicos de la decada del 40. Volveré también, a leer con más detención. En la caja de folletos de Chile encontré unos documentos para Mario, y ya empecé a escanearlos. Son unas pequeñas libretas de la IWW, una tiene los acuerdos de un congreso de 1923 (si mal no recuerdo), y otra que es como una introducción a la IWW y sus prácticas. Además, un panfleto de Juan Gandulfo sobre el sindicalismo revolucionario. Saqué algunas fotos del archivo, espero subirlas pronto.

[Los próximos dos párrafos son parte de un email que le envié a Ernesto, comentando la lectura de hoy]

Creo que acabo de leer el peor artículo que pueda escribirse sobre Bakunin. Se llama “Kant y Bakunin” y está en el primer número de la Revista de Estudios Libertarios “Germinal”, editada el 2006 en España. Según el artículo, la teoría política de Bakunin es una reacción al hegelianismo, en particular porque Bakunin retoma de Kant la autonomía moral del individuo y la constitución de la sociedad a partir de esa autonomía. Me compré esta revista y quiero que leas el artículo para que podamos conversarlo. Imagínate que lo leí gesticulando con asco, sorpresa y rabia cada cierto rato. Mi primer problema no es con la posibilidad de una interpretación kantiana del anarquismo (eso habría que discutirlo de todas formas), sino con las flagrantes contradicciones o inconsistencias del artículo, que además está muy mal redactado. Por ejemplo, es brutalmente superflua la manera en la que se concibe el “sujeto” kantiano, a veces identificado con una subjetividad trascendental, otras con el mero individuo. También, es increible como puede citarse a Hegel diciendo una cosa y luego, sin mediación (no pun intended), decir que dijo una cosa que no ha dicho. Así es como la autora del texto señala que para Hegel el Estado es el “espíritu objetivo”, la “unidad que se comprende a sí misma como múltiple” y “el lugar de florecimiento del individuo”, y en el resto del texto, en defensa de un kantismo y un bakuninismo inexistente, hace aparecer al Estado hegeliano como la exterioridad y la artificialidad máxima con respecto a la inmanencia y la autenticidad máxima de la subjetividad moral del individuo. Se supone que de la crítica de la razón práctica de Kant se deriva una noción libertaria de sujeto libre-en-esencia, capaz de darse una ley, lo que vuelve innecesaria (y represiva) la existencia de leyes que le sean ajenas. Se supone que este “hombre libre”, capaz de constituir la sociedad por una chispa teleológica de voluntad solidaria (la autora usa todas estas palabras, excepto “chispa”) es el hombre que piensa Bakunin. ¡Nada más falso! La libertad para Bakunin es plenamente social e histórica, y concebirla como “derecho absoluto de todo hombre a no buscar ota sanción para sus actos que su propia conciencia” es obra del idealismo más desbocado. Véase también esto: “La esperada sociedad ácrata es una asociación plural anti-política, asamblearia, en donde la solidaridad es pensada como una instancia previa a la organización social, previa a cualquier política, es innata”. Bakunin saltaría de su silla al escuchar esto. Pero eso es lo de menos. Es evidente que esta concepción sólo conduce al liberalismo contractualista o a un corporativismo de entes relacionales.

Por otra parte, el texto está lleno de soluciones fáciles para problemas complejos. Por ejemplo, habiendo señalado explícitamente que la conciencia moral kantiana es la conciencia moral del individuo (”el yo”, dice) que se asocia solidariamente con otros, cuando se trata de señalar los puntos en los que Bakunin continúa o modifica la tradición ética kantiana, dice lo siguiente: “4) Sustituye el sujeto trascendental por la humanidad. El sujeto racional kantiano no es un sujeto empírico sino trascendental. El bakuniniano es el género humano”. ¿Cómo tenemos que entender entonces todo el texto, si primero se dice que se trata del yo, y luego se trata del género humano? Yo ante estas cosas sólo puedo chillar como ardilla enojada.

Son las 6.29 de la madrugada, los Antonios llegaron hace poco rato de una noche de juerga, nos reímos un poco de todo, y ahora a dormir. Mañana barrio chino, parque Rivadavia y lo que venga.

Salud y Trashumancia.

July 25th, 2008

Buenos Aires, Luis Saenz Peña 562, día 4 & 5

Posteado por Pablo

Días de poca acción. De retaguardia, quizás. Volveré a la carga mañana.

Comer, dormir mucho, salir a comprar cosas para la casa en los negocios del barrio. Nada muy turístico. Como corresponde.
Antonia dio su examen final de Filosofía Medieval, sobre los neoplatónicos (que, está confirmado, no tienen nada que ver con los dinoplatívolos), y se sacó un 9, que es como un 6,5 chileno, porque las notas van de 1 a 10. O sea, es una seca. Y esto es un examen oral con un profesor al que le disertas un tema y te hace preguntas. Brígido.

Celebramos su salida a vacaciones comiendo pizza y viendo “Dog Day Afternoon” (conocida en español como Tarde de Perros) de Sidney Lumet, con la actuación como siempre excelente de Al Pacino. Jovencito, época del Padrino. Tal como decía en la reseña de la carátula, era “una extravagante comedia de suspenso”. Basada en una historia real, ¿viste?.

Es obvio que me he preguntado cómo sería vivir aquí, cómo sería empezar una vida aquí. Suena bien. Suena bien Buenos Aires, es un lugar muy distinto a Santiago. Cómo sería estar aquí sin el plazo de un boleto de regreso. La percepción de las cosas cambia cuando se proyectan hacia el futuro como algo permanente. Creo que podría venirme a escribir la tesis y trabajar en algo más. Si pudiera conseguir un par trabajos de traducción bien pagados en dolares podría sobrevivir, e incluso comer. Y entonces quizás sería el comienzo de una largamente soñada vida de estadías en distintos lugares del mundo, participando en todos los centros sociales posibles, oficiando de heraldo de la buena nueva de la Anarquía, o de chasqui de la propaganda por el hecho, y alentando la organización del descontento. Un bonito prospecto para la usual miseria de estos tiempos.

He vuelto, por tu culpa, a quedarme despierto hasta el amanecer.

Salud y Libertad.

PS: Subí fotos de La Sala, y otras, al fliquer.

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