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Mijaíl Bakunin – Prefacio a las Conferencias del Gymnasium de G.W.F. Hegel (extracto)

Estos son los primeros párrafos del prefacio que hizo Mijaíl Bakunin a su traducción de las conferencias pedagógicas que hizo Georg Wilhelm Friedrich Hegel en el Gymnasium en Nuremberg. Traduzco desde la versión inglesa, con un ojo en la versión francesa. El original es en ruso, al cual no tengo acceso por ahora.

Los pongo aquí porque me parece notable que la crítica que hace Bakunin a los sofistas rusos de su época sea aplicable a los sofistas de nuestra época. El texto empieza así, y luego de una crítica al empirismo y a la filosofía del entendimiento (Descartes y Kant, en particular), Bakunin rescata a Hegel (nombra también a Goethe) como el filósofo que impulsa una “reconciliación con la realidad”, no en un sentido de aceptar el status quo, sino justamente para llegar a comprender que toda la verdad está en la historia, en el mundo real (natural y espiritual). La formación y la educación tienen un papel importante que jugar en la conformación de ese mundo real. La religiosidad, como modalidad viva del pensamiento (en contraposición con la fría y unilateral verdad del empirismo y el subjetivismo), es el modo en el que aparece por primera vez en la obra de Bakunin su intento de “reconciliación con la realidad”, actitud que lo empujará prontamente a revisar los fundamentos de la realidad social.

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Prefacio a las Conferencias del Gymnasium de G.W.F. Hegel

Mijaíl Bakunin

Moscú, Abril de 1838

¡Filosofía! Cuantas sensaciones y pensamientos distintos despierta esta palabra; ¿quién no se considera hoy un filósofo, quién no habla hoy con convicción de lo que es y en lo que consiste la verdad? Todo el mundo quiere tener su propio sistema particular; aquel que no piensa de manera original de acuerdo a sus propios sentimientos arbitrarios, que no posee autonomía espiritual, es considerado un ser insípido; aquel que no ha pensado sus propias pequeñas ideas, bien, él no es un genio, no hay profundidad en él, y hoy en día no importa hacia donde uno mire, está lleno de genios por todos lados. ¿Y qué han inventado estos genios impostores, cuáles han sido los frutos de sus profundas pequeñas ideas y visiones, qué han propuesto, qué cosa verdaderamente significativa han logrado?

“Seamos ruidosos, querido hermano, hagamos ruido” – Repetilov responde por ellos, en la comedia de Griboyedov. Sí, ruido, parloteo vacío – este es el único resultado de dicha horrible e insensata anarquía de mentes, que constituye la mayor enfermedad de nuestra nueva generación – una generación abstracta, ilusoria y ajena a toda realidad; y todo este ruido, todo este parloteo, todo esto tiene lugar en nombre de la filosofía. ¿Es acaso sorprendente que el verdadero pueblo ruso, con su inteligencia, no permita ser enceguecido por estos fuegos artificiales de palabras vacías de contenido y pensamientos sin sentido; sorprende acaso que no confíe en la filosofía, que se le presenta con un aspecto tan engañoso y desfavorable? Hasta ahora, filosofía y abstracción, apariencia y ausencia de toda realidad, eran sinónimos; el que estudiaba filosofía se despedía necesariamente de la realidad y vagaba en un estado de enfermizo extrañamiento con respecto a toda realidad natural y espiritual, por mundos fantasmagóricos, arbitrarios, imaginarios, o se levantaba contra el mundo real y creía que con su fuerza ilusoria podría destruir su poderosa existencia. Cree que todo el bien de la humanidad está contenido en la realización de las condiciones finitas de su finito entendimiento y de los objetivos finitos de su finita voluntad. No sabe, pobre tonto, que el mundo real es superior a su desventurada e impotente individualidad, no ve que el mal y la enfermedad no residen en la realidad, sino en sí mismo, en su propia abstracción. No tiene ojos para la armonía del maravilloso mundo divino; es incapaz de entender la verdad y la beatitud de la vida real. El entendimiento finito le imposibilita para ver que en la vida todo es maravilloso, todo es bueno, y que incluso el sufrimiento es necesario como purificación del espíritu, como una transición de las tinieblas a la luz, a la ilustración.

3 Comments on “Mijaíl Bakunin – Prefacio a las Conferencias del Gymnasium de G.W.F. Hegel (extracto)”

  1. #1 Felipe
    on Jun 21st, 2009 at 9:25 pm

    Hola

    Kizas me ekivoke, pero creo ke eras una de las personas a cargo de la libreria emma goldman.
    ando en busca de algunos discos ke uds tenían ahí a la venta. especialmente algunos de vinilo.
    sabes si aún existen o están a la venta?
    con kien me podría contactar?

    gracias.

    F.

  2. #2 J
    on Jun 22nd, 2009 at 9:51 pm

    Esta muy bueno el texto: es del periodo romántico de Bakunin, periodo en que participaba del círculo de Stankévich. Según E. H. Carr es su primer trabajo original que vio luz publica. Aparecio en el Observador de Moscú, un diario asociado al tradicionalismo y la reacción, que cambia un tanto su enfoque al pasar a ser dirigido por el enfermizo amigo de Bakunin, Belinski, con quien algún tiempo despúes rompería.

  3. #3 El Becino
    on Jul 19th, 2009 at 6:16 am

    Compañero gran trabajo, si de alguna manera se esta armando un grupo de trabajo con respecto a las traducciones me gustaria participar no se cuanto alcance para traducir al callo, pero si para poder aprender y compartir. Me parece super weno que se rescaten escritos filosoficos de este compañero.
    Eso Compañero.

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