NUCLEO DE IRA
contra la sociedad de clases, por el comunismo...
   
 
 

Antagonismo # 1, diciembre 2003

 

A MODO DE EDITORIAL

[Aproximación a una definición]

Como Núcleo de IZQUIERDA RADICAL AUTONOMA (IRA) nos formamos hace ya unos años. En estos nos hemos ido definiendo y perfeccionando en el “que hacer” que corresponde a este tipo grupos y orgánicas.

Entre lo que nos podría definir, está la conciencia y la convicción de ser parte de una continuidad histórica, del proyecto comunista.

Una continuidad que parte desde los orígenes del capitalismo, en donde ya se plasmaba una lucha entre proletariado y burguesía. Un ejemplo de estas resistencias figura en la quema de máquinas de parte de los obreros que veían en ella la destrucción de su vida. Con el perfeccionamiento de la dominación capitalista, el antagonismo toma tintes cualitativamente superiores, la quema de máquinas se convierte en revuelta callejera, en organizaciones de clase, en sabotaje vale decir, se transforma en crítica de la economía, la política, el arte, la familia, la escuela, la religión, el trabajo asalariado y todas las formas de vida alienada.

Nos sentimos continuadores del proyecto iniciado por las fracciones radicales del proletariado (1), desde donde se pueden visualizar figuras como Marx, Gorter, el KAPD (Partido Comunista Obrero de Alemania), Pannekoek, el joven Lukacs, las internacionales, la Internacional Situacionista, etc.

Ser continuadores de un proyecto, no significa un fetichismo o un gusto moralista  por tal o cual forma de organización, sino que creemos que la lucha por la sociedad sin clases, pasa por reivindicar un proyecto impersonal, que se ha plasmado y concretizado en ciertos personajes y organizaciones, las que, como resultado de luchas históricas, son criticables y perfeccionables.

Por eso no afirmamos ser algo nuevo, sino que una expresión mas de un proyecto que constituye la única salida a la barbarie actual: EL COMUNISMO.

No somos un grupo ecléctico que recorta frases sueltas y descontextualizadas de cualquier autor tomando sus ideas como neutras, para nosotros hay una posición anticapitalista detrás de cada planteamiento, además de un fin que es coherente a la posición de quien escribe. Esto no significa que no podamos usar a tal o cual autor, sino que al momento de hacerlo sabremos quien es y haremos expresa nuestra posición al momento de citarlo.

Nos planteamos desde la certeza de la necesidad de la revuelta y la revolución social mundial. El COMUNISMO no es una opinión o una ideología a la cual se pueda adherir libremente, sino que es un movimiento real presente en cada acto de negación consciente del orden capitalista.

Nuestra apuesta pasa por la difusión de prácticas e ideas para un entendimiento total de la realidad para actuar sobre ella al mismo tiempo.

Estamos por la formación de minorías revolucionarias de vanguardia no separadas del movimiento real. Nos oponemos a la concepción de que estas minorías forman una elite que trae la conciencia desde fuera del movimiento, trayendo consigo la división entre intelectuales y ejecutantes. Apostamos contra una política de jefes, y apostamos por la calidad sobre la cantidad.

Estas minorías ya existen en colectivos, núcleos y grupos informales, en los cuales ya se aprecia una ruptura orgánica con la izquierda del capital, pero les falta también una ruptura programática,  que dé coherencia y objetivos a estos grupos. Que la teoría y la acción encuentren su unidad muchas veces perdida, en una praxis autónoma y revolucionaria, la ruptura no se ve solamente en el uso o no de la violencia, sino en los contenidos que dirigen la práctica de estas organizaciones.  

Cuando planteamos una práctica unitaria de las fracciones mas resueltas del proletariado, no nos referimos a un Partido formal, ni a una federación de sindicatos, ni a la formación de consejos obreros.

La revolución no es cosa de formas de organización, sino de contenidos. Las formas de organización cambian según las relaciones entre las clases, las posiciones del capital. Las bases prácticas del comunismo no cambian, al igual que las bases de la dominación capitalista.

Es importante recalcar que el mismo Marx nunca militó en un partido formal y fue el primero en deshacer las organizaciones formales cuando pasaban a servir a la contrarrevolución.

En este momento, la lucha de clases hace posible la formación de pequeños colectivos de tinte subversivo, pero estos no pueden ser un fin en sí mismo. La unidad orgánica de las fracciones comunistas no está dada por conversaciones de mesa en donde se plantee un Partido distinto, sino que nace de las necesidades del momento y por ende cambia según el grado de estas luchas.

El material que se encuentra impreso en esta revista es fruto de las discusiones entre nuestro núcleo y gente afín, en una instancia llamada Foro Antisocial.

Ahí van 4 artículos de IRA, sobre los temas mas urgentes, a nuestro juicio, de tratar en la base del movimiento revolucionario.

El primero se titula: DEBATE SOBRE EL CAPITALISMO DE ESTADO: LA SOCIEDAD DE LA MERCANCIA Y SUS FALSAS CONTESTACIONES en donde se analizan las prácticas de la social democracia y algunas rupturas.

El segundo: ¿LIBERAR AL TRABAJO O LIBERARSE DEL TRABAJO? Relata un poco la historia del rechazo a la esclavitud asalariada, las herencias ideológicas de la burguesía, además de plantear el tema de la alienación y su necesaria y posible superación en una actividad humana consciente.

El trecero: MAS ALLA DE LOS PARTIDOS: EL PROYECTO COMUNISTA es un análisis de las fracciones comunistas, que se forjan a la izquierda de la social democracia, planteando los contenidos invariantes de la revolución comunista.

El cuarto y último de nuestra autoría: RESISTIR AL CAPITAL: CRITICAS, INTENTOS Y DESVIACIONES es una crítica a lo que se llamó el movimiento antiglobalización y a las ideologías que se empeñan en mantener este tipo de movimiento espectacular.

Además sumamos un artículo de Robert Kurz del grupo Krisis, titulado: lecturas de Marx en el siglo XXI.

Es importante recalcar por que se tocan estos temas en esta revista. La razón es que vemos en ellos la forma de demarcar tanto teórica como prácticamente, la línea roja entre revolución y contrarrevolución. La línea de demarcación entre las posturas comunistas y las líneas burguesas y capitalistas de la izquierda “tradicional”. (llámese social-demócratas, Partidos “Comunistas”, Anarquistas de salón, Troskistas, Estalinistas… y demás lastres que la revolución mundial borrará.)

Además de criticar a la izquierda “tradicional”, también creemos importante desenmascarar a la izquierda capitalista que se disfraza de novedosa. Acciones de resistencia simbólicas que en realidad no contribuyen en nada y una vez mas confirman la victoria de la burguesía sobre las conciencias de los proletarios.

Encontramos pertinente citar a Blanqui: para los proletarios, que se dejan entretener con ridículos paseos por las calles, por plantaciones de árboles de la libertad, por frases sonoras de abogados, habrá de primera agua bendita, luego injurias, al fin la metralla, la miseria siempre.

Terminamos esta editorial llamando a quien encuentre sentido a esta revista a que se organice, discuta, piense y aplique el movimiento de destrucción del orden establecido para juntos lograr la emancipación humana contra toda alienación.

Contacto: nucleodelaira@yahoo.es

(1) Definimos por proletarios a una clase que al estar totalmente separada de su vida se ve forzada a luchar por subvertir el orden existente y así destruir todas las clases, y con ello suprimir toda alienación.