Más allá de los partidos
El Proyecto Comunista (1)
"Los partidos comunistas aparecen cada vez mas como partidos de orden, cuyos dirigentes son los únicos capaces de hacer que las gentes trabajen. Si a causa de una gran depresión económica se produjera un caos suficientemente largo, podrían aportar la única solución
mientras que los sindicatos, controlados por el eurocomunismo frenarían sistemáticamente, todo movimiento reivindicativo y revolucionario
" (declaración de la comisión trilateral en 1973 en un documento titulado "La Crisis de la Democracia" bajo la responsabilidad de Crozier)
Hablar de "la izquierda comunista internacional" puede resultar casi imposible, ya que no se logró crear una corriente única que enfrentara la lucha de clases desde esa postura. Lo que conocemos por "Izquierda Comunista" o también "Comunismo de Izquierda", entonces, son las fracciones a la izquierda de los partidos llamados comunistas.
La raiz común de estas minorías radicalizadas, viene de una confrontación directa de estas con la dirección oportunista y abiertamente pro capitalista de los partidos comunistas, guiados por la III internacional.
Un ejemplo grande de extremismo histórico, sería la formación de fracciones comunistas en la misma Rusia (como por ejemplo el Grupo Obrero del Partido Comunista Ruso) que se canalizaría en debate y acción, dentro y fuera del partido comunista de ese país, oponiéndose a la nueva política económica de Rusia, las concesiones a los propietarios agrícolas y a la burguesía
dando lugar a la formación de fraccions comunistas en el mundo entero.
Entre las fracciones mas conocidas en el mundo, podemos encontrar las más notables en países como Alemania, historia que gira en torno al KAPD (Partido Comunista Obrero de Alemania) de línea cercana al "consejismo" (2) así como en Italia en donde encontraremos corrientes más cercanas a Bordiga, que reivindicaría, no sin contradicciones, el "leninismo radical", pero con matices que contradicen esa corriente. Estas son las líneas más reconocidas de la izquierda comunista.
La importancia de estas corrientes está en que se reivindica desde el nacimiento del proletariado hasta el día de hoy ( y quizá mas que nunca), el programa de supresión de las clases y el Estado, el comunismo, la anarquía.
Dentro de estas corrientes están también grupos como la Internacional Situacionista, y su crítica de la sociedad del espectáculo, además de otros grupos autónomos que dejaron un legado en una minoría, que pese a ser minoría mantiene una postura inquebrantable: la destrucción de la dominación capitalista (3).
En el siguiente ensayo nos centraremos en la raiz común que vio nacer a estas minorías frente al capitalismo y frente a las prácticas del movimiento obrero internacional.
"Cuando el Partido pasa abiertamente al capitalismo, traicionando, la Fracción constituye la base de formación, el núcleo del futuro Partido que retomará la sucesión histórica del Partido extinguido." (Octobre N*3, ·rgano de difusi·n de la Fracci·n de Izquierda del Partido Comunista Ialiano)
Dentro del movimiento obrero habrían varias formas de entender la lucha de clases (tanto para marxistas y anarquista). Podemos entender la diversas corrientes como una teorías de la lucha de clases y de entendimiento de la realidad, pero que quedan en el mundo de las ideas (como ideología), o como una teoría y práctica revolucionarias, que expresa el movimiento real (criticando y actuando) que realiza el proletariado.
La social democracia (incluido el bolchevismo), optó por la primera forma de marxismo allí señalada (el sector anarquista reformista, hizo lo mismo en su terreno), o sea como una ideología que se infiltra en elproletariado, alcanzando por pasos el socialismo en los parlamentos, sindicatos y frentes amplios.
Una postura común de todas estas izquierdas (nos referimos a la izquierda comunista) maltratadas por Lenin en su ensayo titulado: "Izquierdismo, Enfermedad Infantil del Comunismo", sería principalmete el rechazo del parlamentarismo y su validación como arma revolucionaria, y con ello toda política de colaboración de clases, tanto en sindicatos, partidos y demases.
Aún implícitamente en el marxismo de la izquierda comunista (en las dos vertientes principales), podemos encontrar una crítica a la ideología, la política y la economía (4), dejando en claro el papel contrarrevolucionario de la social democracia quien se esmera en reivindicar y democratizar estos conceptos.
Para el KAPD (Partido Comunista Obrero Alemán), por ejemplo, el partido revolucionario sería un órgano de lucha (anti)política e (anti)ideológica que potencia el ideal revolucionario en las masas, además de ser quien cree lo cuadros revolucionarios en los consejos de fábricas, para neutralizar la acción de partidos burgueses y sindicatos, además de velar por "la eliminación radical de cualquier política de jefes", como lo dice su programa redactado en mayo de1920.
El movimiento italiano se alejaría de estas corrientes "consejistas" y pondría mas acento en la toma del poder central, leamos esta carta al comité de Moscú, que no llegaría a destino por ser interceptada por la policía (esta es una polémica con el grupo de Gramsci llamado "l´Ordine Nuovo"):
A propósito de la táctica, y especialmente en lo concerniente a la constitución de soviets, nos parece que se están cometiendo errores, incluso entre nuestros amigos. De hecho se trabaja, como en Turín, en la constitución de comités de fábrica reuniendo a todos los delegados de una industria dada (metalurgia), las cuales toman la dirección del sindicato profesional, designando al comité ejecutivo. De este modo se permanece fuera de las funciones políticas de los consejos obreros para los que habría que preparar al proletariado(
) el problema mas importante es el de organizar un poderoso partido de clase (Partido Comunista), que prepare la conquista del poder en manos del gobierno burgués.
El aporte de la sección Italiana es un aporte valioso, sobre todo en una crítica al gestionismo, pero solo identifica el poder con el poder político, no con el poder social, de base y cotidiano. Además la corriente bordiguista (5) nunca rompería con el leninismo, ni con las concepciones contrarrevolucionarias de esta ideología.
Entre dos tácticas
"
se enfrentan dos tendencias que pueden reconocerse en todos lo países, a pesar de las excepciones de orden local. Una de estas tendencias quiere radicalizar y revolucionar los espíritus, esclarecer con la palabra y con la acción y se esfuerza, por esta razón, en contraponer en las forma mas tajante posible los principios nuevos a las viejas ideas. La otra ansiosa por llevar a la actividad práctica a las masas que no se muestran muy afectas por ello, trata de evitar, lo mas que sea posible, contrariarlas y resalta lo que une mas que lo que divide. La primera aspira a una división neta y clara, la otra tiende a unir a las masas; a la primera le corresponde el nombre de tendencia radical, a la segunda el de oportunismo." (Anton Pannekoek, La Revoluci·n Mundial y la Táctica del Comunismo)
Sería ingenuo hablar de una diferencia basándose en tácticas solamente. Todos sabemos que una revolución no es problema de formas de organización, sino que de contenidos.
Detrás de la social democracia, se encontraba la práctica de conservación del viejo mundo. De hecho ya en la actualidad, los partidos comunistas son una parte esencial en el desarrollo del capital, junto a los sindicatos y demás organizaciones burguesas.
Detrás de la política de jefes de la internacional comunista, se encuentran las concesiones a las burguesías nacionales, las luchas por la liberación nacional... detrás de los comunistas (nos referimos a la izquierda comunista), está la revolución, la dictadura del proletariado.
La izquierda comunista pondría especial énfasis a la dictadura mundial del proletariado, cosa que implicaba la eliminación de la democracia y cualquier instancia interclasista, en donde participaran burgueses y proletarios al mismo tiempo.
La practica oportunista y revisionista que tomaría la internacional comunista después de la muerte de Lenin (aunque en la vida, ya se veía esta tendencia), reemplazaba la dictadura del proletariado por gobiernos obreros, que era la utilización del estado burgués en beneficio de los proletarios, lo que en realidad aplacaría las luchas de los trabajadores.
Dictadura del proletariado contra gobiernos obreros
Afirmándonos de las palabras de Engels, podemos decir que no hay nada más autoritario que una revolución. Una revolución es el momento histórico en que una clase se impone sobre otra con bayonetas, cañones y todas las armas a su alcance para imponer el nuevo mundo sobre las viejas estructuras.
Siendo fieles al método dialéctico, no se pueden abolir las clases de un día para otro, es necesario un proceso histórico de transición de la sociedad capitalista al comunismo, un movimiento real de destrucción del viejo orden. Este proceso de transición se llama dictadura del proletariado, contraponiendo la antítesis a la dictadura del capital y la acumulación.
Volvemos a recurrir a Engels que en un momento identificó la dictadura del proletariado con la insurrección de la comuna de París.
Como la revolución proletaria no es una revolución burguesa, las estructuras de su dominación no son las mismas que las estructuras de la burguesía, y sus objetivos difieren en la forma y el fondo.
Los comunistas de izquierda (principalmente en Alemania y Holanda) identificaron la dictadura del proletariado con la formación de consejos obreros en las fábricas, barrios y demás espacios de articulación de masas, mientras que la fracción italiana la identificó con la dictadura del partido de clase, o sea de los proletarios comunistas agrupados en un órgano central.
Este Antiestado proletario mundial (que en el proceso de su afirmaciónha de irse extinguiendo), sería la dictadura del proletariado.
Con las dificultades de la revolución, la internacional comunista (III internacional) ya no tomaría partido por la dictadura del proletariado, sino por el concepto de gobierno obrero.
La dictadura proletaria, sería un cambio radical con las viejas estructuras e ideologías del viejo mundo, en que el proletariado tendería a suprimirse, para establecer la sociedad sin clases. Un gobierno obrero sería un gobierno burgués, o sea un gobierno desde arriba que hace pactos democráticos con la burguesía.
En la dictadura del proletariado, debería eliminarse por completo cualquier política de jefes (6) dando paso al protagonismo de los proletarios en la organización y construcción de la vida, por el contrario, en el gobierno obrero, la revolución sería una política de gobernantes, restando poder a la clase revolucionaria.
En un gobierno obrero, se tendería a compatibilizar las clases, a hacer mas humano el capitalismo, en una dictadura proletaria (que debiera ser mundial), se irían eliminado las clases.
No es extraño que bajo los gobiernos obreros se hayan dado increíbles masacres al proletariado (recordemos los campos de concentración de la URSS, como la social democracia apoyó la primera guerra mundial, como la República Española frenaba y asesinaba revolucionarios, etc
).
Después de esta infamia, la izquierda comunista terminaría por tratar de combatir al capital ya a los líderes seudo obreros, que apuntaban a frenar el movimiento revolucionario.
En resumen lo que diferenciaría a la izquierda comunista (fuera de ciertas particularidades) sería:
- Defienden la dictadura del proletariado.
- Luchan por la destrucción del Estado Burgués y capitalista.
- Rechazo de los frentes amplios con la burguesía.
- Predominio de los intereses históricos del proletariado.
- Rechazo del sindicalismo y el parlamentarismo (mas presente en la sección Alemana, aunque Bordiga habla ya del tema.)
- Frente a las guerras, la no alianza con la burguesía nacional, para convertir la guerra imperialista en guerra de clases.
- La lucha contra el bolchevismo y el socialismo en un solo país.
- El rechazo de todo revisionismo y reformismo.
La contribución de las nuevas generaciones.
La izquierda comunista clásica, se estaba volviendo u objeto muerto para ser estudiado por historiadores que no pasaban de cuatro lectores, el movimiento obrero parecía sobrepasar las tesis de estas minorías y la paz social parecía inevitable.
De cierta manera este sobrepasamiento tendría un gran momento de verdad, los "consejistas", estaban ya negando el papel de las minorías revolucionarias, y el "bordiguismo" no apoyaría revueltas para confirmar sus tesis.
En los años posteriores a los 50, encontraremos numerosas revistas, publicaciones que tirarán al tapete de nuevo los postulados de estas viejas generaciones. Por un lado encontraremos Invariance que recogerá texto de las mas variadas fracciones de al izquierda comunista, tendremos grupos como la Internacional Situacionista que extenderá los análisis de esas antiguas tendencias y sobre todo encontraremos grupos que harán una crítica abiertas y descarnada al capitalismo de Estado soviético.
Podemos afirmar que en cada proceso revolucionario o contrarrevolucionario hay minorías que reivindicarán siempre el proyecto histórico de emancipación de la humanidad, esa es la maldición del capitalismo. Se encuentra a menudo con el virus que lo destruirá, el proletariado revolucionario.
Entonces, la pregunta que queda hacerse es qué es lo que rescatamos de estas tendencias y cómo nos apropiamos de sus análisis, llevándolos a los extremos en donde no llegaban por un problema contextual.
Si asumimos que las fuerzas productivas dan las condiciones materiales para una revolución social, cómo podemos asumir los conceptos de partido (histórico y formal) y de que manera nos posicionamos como minorías de vanguardia frente a la barbarie capitalista actual.
Como esbozo de respuesta podemos decir lo siguiente:
- La historia nos demuestra que el comunismo es la única ancla de salvación de la humanidad. O esta destruye al capitalismo o desaparece.
- El comunismo, y con ello la anarquía, no pueden ser entendidos como ideologías, sino como movimiento subversivo de detonación de la sociedad actual y un objetivo necesario y único de la humanidad.
- El partido de clase no está dado por conversaciones de mesa, sino como movimiento subversivo, que forja su dirección histórica.
- Nuestra primera tarea es continuar la crítica a la social democracia como partido burgués para el proletariado, para adormilar sus luchas y mantener la base del orden actual.
- Por mas desfavorables que sean los tiempos, a los comunistas nos toca agitar siempre la bandera escarlata de la revolución mundial y reivindicar siempre el comunismo, mas allá de las luchas inmediatas y espontáneas de varios proletarios.
Como última reflexión, es importante demarcar el movimiento de intelectuales que se esmeran en estudiar la historia de nuestra clase como objeto muerto haciéndole el juego a la mercancía.
NOTAS
(1) En este artículo nos referimos a la llamada izquierda comunista internacional. Esta izquierda ha sido silenciada, deformada y acallada por los discursos hegemónicos de la izquierda del capital. Aún así hay grupos de proletarios que mantienen viva la historia de nuestra clase revolucionaria. Si el lector desea informarse mas, puede consultar en Internet, las sgtes web: www.left-dis.nl - www.geocities.com/icgcikg.
(2) Este nombre podría no ser el mas correcto, ya que solo pone énfasis en formas de gestión de la economía capitalista, vaciando todo contenido comunista a estas fracciones.
(3) Se podrían enumerar varias organizaciones y grupos, con sus coincidencias y particularidades, pero la intención de este texto es indagar en la matriz común que llevó a estos compañeros a tomar posiciones más radicales, frente a la política oportunista predominante en el movimiento obrero mundial.
(4) Es necesario decir, que por una cuestión de contexto, no pudieron desarrollar explícitamente estas críticas, ya que en muchas cosas no rompen con conceptos y análisis propios del ala más ortodoxa del marxismo (y con ello el leninismo y la social democracia).
(5) Es muy necesario marcar una línea de separación entre Bordiga y el Bordiguismo.
De hecho Bordiga nunca reivindicó el nombre de esa corriente
Esta corriente se afirma del leninista Bordiga de entre 1926 y los años 50. Además es necesario observar la actitud oscilante de la izquierda italiana frente a la degradación de la III internacional. Solo rompería con esa internacional degenerada mucho después que la izquierda germano holandesa (representada principalmente por el KAPD).
(6) Un rechazo de una política de jefes no significa que no se recoconzcan líderes proletarios que condensen los deseos y proyectos de la comunidad de lucha en un momento determinado. Afirmamos, y la historia así lo demuestra, que esos líderes son hijos del proletariado en lucha y no al revés.