girls-suck

mal sabía cómo decodificar los guiños de lo oscuro.

Me robó los setenta romances que me había calculado yo para esta vida y me sonrojé hasta evocar la vergüenza de convertirme en la santa que eran las que me miran desde las ramas más bajas del arbolito otoñal. no me impida esto, le rogué. no me pida eso, me rogó. y sin telas ni juicios le volvimos a echar vuelo a la sillita, calentándonos los pies con el dibujo del sol cortado recto por un toldo. vengo de ir a buscar los encargos y además traigo piroxilina para decorar el remolino que me transporta desde que me acuerdo, el mismo que me va a sacar de cualquier prisión, lo verá. imito al que retrata señoras en la esquina de la plaza, pero sus gestos no son suficientes para saber dibujar, tal vez exageré con el ladeo de la cabeza. no me pongo el delantal y me mancho la ropa, un poco con descuido lo demás con los dientes apretados de goce y de rabia y una que otra línea trazada con el dedo enardecido dejaron feo el suelo para siempre. esto no sale, pero yo sí. me salgo por la… ¡oh! no están aquí las cortinas que sonámbula corté por la mitad, ¿éstas son? ¿quién les colgó blondas burdeo para disimular? no me convence que se reine así sobre los designios de la morfina, me hace querer cortarle la mitad de los párpados al responsable. me dicen que en sueños yo misma las cocí. ¡son éstas las únicas claves del código que me conversa desde la resbaladiza relación que he mantenido con el oscuro! ¿Eres tú, la vigilia, la que me invita la copa que pende desde el cielo y se balancea afuera de la ventana?, me pregunto, de nuevo, si ya se desbordó este eterno estar-casi, esta condena de la mitad, me pregunto si ya volvieron de la fiesta esos padres que me dieron mil besos antes de partir, pero que partieron. es hora de sacar la carta, tomármelo al seco y sacar la carta. ¡Ay! que no retuerza el pescuezo de los muñequitos si no vuelvo más, que no le ponga flores a lo que le recuerde que yo era santa y que se enferme antes de que se le ocurra correr el mueble para tapar las manchas cuando sienta que anda despierto.