girls-suck

intermedio (no ha terminado la carta, pero esto urge)

después de que me tome en serio el exceso volveré a abrirte la puerta, y por inútil que parezca el encierro, te digo, vas a disfrutar mucho más de todo, luego. bastaría oler la preparación temprana de un almuerzo en el edificio para dejarse trasladar a la tarde haciendo una desconocida a la categoría inmemorial del paso del tiempo, pero estás muy ocupado intentando, estúpido, de hacerme cambiar de opinión con gritos y forcejeos furiosos a la manilla. no puedo volver a verte, me lo han prohibido mis nuevas leyes de tránsito vital y la generosidad no tiene cabida en la discusión, no te quiero dejar salir hasta que seas capaz de seguir con la vista una cucarachita con alguna fidelidad, por dios. todavía no existe para ti el momento en que alguien más, ni tu ni yo, se entere de esto por mirarse en el espejo de este baño. para el argentino de las manoplas tampoco existía, pero las fuentes no validan a los que son como tú, porque no se enteran sino parasitariamente y eso no es digno de los lectores que necesitan validación histórica para sus infamias y groserías. me acordé de un cineasta de apellido ruso alemán que soñó una vez con carreras clandestinas de nado y yo quedé de escribir sobre ello. solo ahora que te increpo me acuerdo de lo poco sensato que me debe haber parecido el llevar a cabo dichas carreras como para solo haber pensado en su potencial en la ficción oscurantista. quizás debo contentarme con la copiosa discusión innombrable.  

 

un disparo al aire en medio de la noche seguido de un intervalo detenido que exhibe en pausa cuerpos en el aire con el tronco extendido y los brazos perpendiculares al agua; despertamos con un inmediato gran golpe de agua y luego varios de ellos sutiles en armonía y constancia… la apnea de las primeras brazadas la comparten competidores y observadores. alguien juega con el arma, la clandestinidad permite.  me enamoré del cineasta y de su sueño. voy a salir, puede que olvide que estás aquí, no sé quién podría abrirte la puerta.